sábado, 6 de marzo de 2010

TRABAJO GRUPAL: SALUD MENTAL. Información general y reuniones grupales

Buenas noches a todos/as.

Con esta entrada inauguro una nueva “etiqueta” o sección dentro de mi blog, titulada “Trabajo grupal: Salud Mental”. En ella podréis leer sobre todos los avances que vamos realizando mi grupo y yo en torno al trabajo de investigación y posibles vías de actuación de Salud Mental que expondremos el 18 de mayo. Nuestro grupo está conformado por 5 personas, todas integrantes de nuestra clase (3º de la Diplomatura Conjunta de Trabajo Social y Educación Social; Grupo M2): Ana Ruiz, Jessica Ruiz, Beatriz Tapia, Marco Velasco y, yo, Miguel Rodríguez.

La comentada sección de “Trabajo grupal: Salud Mental” contará con las reuniones de trabajo que emprendamos el grupo y con las tutorías que llevemos a cabo con Jose Hermosilla haciendo de todo ello un análisis personal.

Pues bien, entrando ya en materia comentar que esta misma entrada contendrá dos reuniones grupales, ya que la primera se ha quedado un poco pasada de fecha y por no ser muy repetitivo.

La primera reunión grupal la tuvimos el 22 de febrero de este mismo año. El emplazamiento fue la Universidad Pablo de Olavide (pasillo superior) y asistimos todos los integrantes del grupo.

Se trató de la primera toma de contacto con el tema por el que se conformará el trabajo y, como tal, fue un poco desconcertante. Debatimos entre todos los miembros los temas posibles a tratar fundamentalmente e intentamos establecer algunas pautas.

Desde el principio teníamos muy claro que teníamos que documentarnos adecuada y selectivamente, así que comenzamos a emprender dicha acción. Con la ayuda de los portátiles de cada uno y del maravilloso Internet nos dividimos y comenzamos a realizar una primera búsqueda general sobre la Salud Mental, encontrando: legislación, páginas Webs, manuales de referencia, etc.

Tras la “breve” aún, búsqueda documental, decidimos que necesitábamos una tutoría con Jose Hermosilla para decidir y concretar aspectos de importancia.

Finalizó la sesión, yéndonos a la biblioteca de la U.P.O para seleccionar y recoger algunos manuales y libros que nos repartiríamos para poder ojearlos y comprobar que pueden sernos útiles para la realización del trabajo.

Durante aquella semana del 22 al 28 de febrero se dio lugar a la tutoría con nuestro profesor, a la que no pude asistir por motivos personales que me impidieron acudir durante toda la semana a clase, aunque podéis leer el contenido de la misma en los blogs de mis compañeros.


El 1 de Marzo tuvo lugar nuestra segunda reunión grupal, en casa de Jessica, alrededor de las 9:30 de la mañana.

Confirmamos por medio de la tutoría que atendiendo a la clasificación general de las patologías mentales o trastornos mentales existentes: trastornos psicóticos, trastornos psíquicos no psicóticos y trastornos de la personalidad; que nos basaríamos en los dos últimos dentro de nuestro trabajo, ya que son en los que puede intervenir un Educador o Trabajador Social.

Posteriormente pusimos en común los puntos o apartados que podían interesar de cada manual y comenzamos a elaborar el marco teórico del trabajo.

Escribimos sobre los conceptos de normalidad y no en salud mental, así como de los criterios cualitativos y cuantitativos que preponderaban en ellos: estadísticos, sociales, legales, subjetivos, biomédicos, etc.

Todo ello para hacer ver que el concepto o la definición de salud mental es algo complejo y que tienen fuerte connotaciones de subjetividad. A pesar de ellos pusimos una serie de definiciones que pensamos son las más convenientes, entre ellas se encontraba la ofrecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) la cual concreta que la salud mental “se define como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.”

Fuimos como se dice “despacio pero con buena letra” debido a que continuamente nos estamos replanteando multitud de elementos del trabajo.

Un saludo.

Seguiré informando

SESIÓN 16 – 2 – 10

Muy buenas tardes de nuevo compañer@s. A continuación pretendo mostraros el transcurrir de la clase que tuvimos el 16 de Febrero de 2010 y mi breve análisis de la misma.

En primer lugar pasamos a analizar el 1º cuatrimestre o, más bien, a comentar las notas que se habían logrado o no. Hubo alguna queja que otra, por lo que Jose pasó a detallar con claridad los aspectos que había considerado él como importantes y que se tenían que haber alcanzado para superar la asignatura. Pareciéndonos a todos aceptables los criterios y disipando algunas dudas. De tal forma, se comprometió a explicitar los necesarios en el 2º cuatrimestre para aprobar la asignatura. Todo ello siempre bajo el respeto, la escucha mutua y con un lenguaje cordial entre ambas partes: el profesor y el alumnado.

De todo ello como conclusión sacaría que: “el esfuerzo a buen tiempo sabe y vale mejor”. Es decir, que merece mucho más la pena y es más beneficioso el esforzarse racionadamente que de forma brusca al final.

Posteriormente pasamos a dar un poco de teoría sobre la formación y el empleo (que se vio en gran parte en la clase anterior) y a debatir varios temas.

Uno de los aspectos principales que yo destacaría es el hecho de que el encontrarse dentro de un empleo estable, el ejercerlo de manera más o menos satisfactoria y el obtener retribución es algo fundamental para el desarrollo de una persona. Sin obviar que entre una de las funciones principales que adquiere el trabajo dentro de nuestra sociedad es el hecho de que proporciona el paso hacia una vida adulta (hablando socialmente); podemos sonsacar una gran variedad de elementos beneficiosos que sirven para que una persona se desarrolle adecuadamente y sobretodo, se integre dentro de la sociedad de una manera aceptable. De esta forma el hecho de tener un empleo estable y remunerado o no, es un factor que propicia la desadaptación o no del sujeto dentro de la sociedad establecida. Es por ello por lo que no debemos nunca de olvidarlo y tenerlo muy en cuenta cuando queramos intentar la inserción o reinserción de una persona en su contexto o comunidad.

Un ejemplo claro, aquí pueden ser (o deberían ser) las intervenciones de manos de Trabajadores y Educadores Sociales dentro del sistema penitenciario en el que uno de los primeros pasos para conseguir su reinserción social es el que accedan a un puesto de trabajo remunerado.

En síntesis, “el trabajo es clave para el desarrollo de la persona, como socialización, como reconocimiento social, como canal de inserción, como retribución…”

Como aspectos negativos, analizamos la polarización del mercado de trabajo y comentamos sobre la “brecha digital”.

Con respecto a este último destacar el hecho de que dicha “brecha digital” que se produce en diversas comunidades autónomas, ciudades o barrios y su consecuente menor o mayor acceso y manejo a las tecnologías provoca ya de por sí un gran factor de exclusión social, ya que los afectados cuentan con menos posibilidades de insertarse dentro del sistema laboral actual y los requisitos que sugiere.

Un saludo y seguiré informando…